Esta historia comienza con un teléfono sonando en mitad del mar, a unas diez millas de la costa llanisca. Ángel Batalla se encontraba en plena jornada de faena, con la mirada puesta en el horizonte, cuando una llamada institucional interrumpió el sonido del Cantábrico golpeando contra su barco. Al otro lado de la línea, se hizo eco una noticia histórica: tras ocho años postulándose, la Cofradía de Pescadores de Santa Ana de Llanes, la institución que él preside, había sido galardonada con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2026.
«Vi un número muy largo en el móvil y lo supe. Tenía ya la mosca detrás de la oreja, pero me emocioné mucho cuando me lo comunicaron», recuerda el Patrón Mayor de la institución: «Ahora lo estamos viviendo con mucha ilusión, pero también con mucho jaleo por los preparativos para el día de la celebración, ya va quedando menos».
A las puertas de la visita de los Reyes de España, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, que situará a la Familia Real en Llanes el próximo 24 de octubre, la villa marinera se prepara con minuciosidad para vivir un acontecimiento único que quedará grabado de forma permanente en la memoria de todos sus vecinos. Curiosamente, el Rey Felipe VI ya conoce bien la hospitalidad del concejo; estuvo en Llanes en 2005, siendo Príncipe de Asturias, cuando fue la localidad de Porrúa la que logró tal distinción. Si en aquella ocasión el premio rendía homenaje a la honda tradición ganadera del interior, dos décadas después, el tributo se desplaza a la tradición pesquera de la costa. Dos sectores que representan, al unísono, los dos grandes motores históricos, económicos y culturales de la identidad llanisca.

La visita de los Reyes: una jornada especial con banquete marinero
Aunque la agenda exacta y los tiempos institucionales del protocolo se están aún ultimando, la esperada llegada de la Familia Real en Llanes está prevista en torno a las 11:30 horas. El puerto y el casco antiguo se están engalanando a contrarreloj para lucir impecables ante la visita de tan ilustres invitados: «Esta semana se empieza a pintar la capilla de Santa Ana por fuera para dejarla perfecta y estamos tuneando también algún detalle más en la cofradía para recibirles», concreta Ángel Batalla.
Quienes deseen acercarse a saludar a la Familia Real deberán ser previsores, ya que se desplegará un fuerte dispositivo de seguridad con severas restricciones de acceso y tráfico rodado desde primera hora de la mañana. El esquema organizativo de la visita, aún por confirmar en su orden definitivo, incluirá paradas en los puntos neurálgicos de la tradición local. Se prevé una visita inicial a la monumental Basílica de Llanes, así como un paseo hacia la histórica Capilla de Santa Ana, emblema de los pescadores y junto a la cual quedará ubicada de forma permanente la placa conmemorativa que reconoce el premio. Los monarcas y sus hijas recorrerán el Paseo de San Pedro y los pantalanes contiguos a los célebres Cubos de la Memoria de Agustín Ibarrola, el vistoso lienzo de hormigón que decora el rompeolas llanisco. Asimismo, está previsto que conozcan la lonja pesquera y presencien en vivo una recreación de la subasta tradicional de pescado.
El acto principal de la visita de los Reyes tendrá lugar sobre el gran escenario montado en la explanada del puerto, donde se pronunciarán los discursos institucionales y la Princesa Leonor hará entrega física del galardón a la Cofradía. Toda la celebración estará arropada por el folclore tradicional, el sonido de las gaitas y las actuaciones de las agrupaciones de baile locales, que llenarán la villa de música asturiana y alegría.
Tras los saludos oficiales a los vecinos que se den cita, los marineros entregarán unos presentes muy especiales de cortesía: al Rey Felipe VI se le regalará un llavero bañado en oro con el escudo de la Cofradía, mientras que la Reina Letizia y la Infanta Sofía recibirán el escudo labrado en plata y bañado en oro. La gran distinción recaerá en la Princesa Leonor, quien recibirá una medalla con el escudo de la corporación, un prendedor de oro y el histórico nombramiento de «Marinera de Honor», un título excepcional que en los 800 años del colectivo solo ostentaba Don Tomás, un célebre sacerdote que salía a faenar a alta mar junto a los pescadores de la villa allá por el siglo XIX.
El broche final a la intensa jornada de la Familia Real en Llanes lo pondrá el almuerzo oficial de confraternización en el polideportivo municipal, al que se accederá estrictamente mediante invitación. Autoridades, pescadores y vecinos compartirán un banquete protagonizado por los mejores manjares de la rula local: pescados frescos del Cantábrico, el clásico rape de la rula con patatas y una jugosa tortilla de merluza.
Ocho siglos de historia y méritos de oro
La historia de esta Cofradía hunde sus profundas raíces a mediados del siglo XIV, bajo el nombre fundacional de Cofradía de Mareantes de San Nicolás, siendo ratificada posteriormente por los Reyes Católicos en el año 1480. En aquellos tiempos, los marineros locales compaginaban el comercio por mar con la arraigada caza de ballenas. Pero tras el declive de las capturas balleneras, el colectivo llanisco demostró una gran resiliencia reconvirtiéndose a la pesca tradicional de bajura.
El Premio Pueblo Ejemplar de Asturias no se le ha otorgado por azar. El jurado de la Fundación ha querido reconocer explícitamente sus méritos singulares: la defensa inquebrantable de la pesca artesanal, la conservación de las artes de pesca sostenibles y su arrollador dinamismo social.
Lejos de reducirse únicamente a las duras faenas marítimas, la Cofradía desborda el propio muelle y es un verdadero dinamizador de la vida vecinal. Gestiona la subasta diaria de capturas en la lonja, organiza las Fiestas de Santa Ana cada mes de julio, impulsa semanas gastronómicas temáticas y promueve el certamen fotográfico «Amartumar». Además, coordina visitas escolares didácticas, celebra en su capilla un emotivo recital navideño conocido como «Festival La Mar de Villancicos», y destaca por su firme compromiso medioambiental al retirar plásticos marinos en el marco del proyecto «Mares Circulares», donando también excedentes de pescado fresco para fines sociales en el concejo.

Ángel Batalla, una vida entregada por completo al mar
El alma viva de este reconocimiento se personifica en la figura del presidente de la Cofradía de Santa Ana, Ángel Batalla. Descendiente directo de una estirpe de marineros, Batalla recuerda cómo, con apenas 8 años de edad, su abuelo ya lo llevaba a las rocas de la costa llanisca a coger percebes. Aunque durante su juventud estuvo estudiando electricidad, el arraigo del mar terminó imponiéndose. Dejó los estudios técnicos para embarcarse junto a su tío, iniciando a los 17 años una trayectoria pesquera profesional que ya se extiende por más de 51 años en la mar.

A lo largo de más de cinco décadas, ha manejado todas las artes tradicionales y gobernado barcos que forman parte de la crónica local. Su último navío es el Nuevo Sandra María, una robusta nave de 14 metros de eslora y 19 toneladas de arqueo con la que sigue desafiando las mareas. Aunque llegó a jubilarse formalmente durante dos años, el amor al oficio pudo más y decidió regresar al puente de mando. Hoy, a sus 68 años, Batalla sigue plenamente activo. Su doble rol es exigente: como patrón de pesca dirige las maniobras de navegación en el mar, mientras que como Patrón Mayor gobierna y gestiona toda la estructura de la Cofradía en tierra firme, y contribuye a mantener vivas las tradiciones del Llanes marinero pilotando el histórico relevo hacia las nuevas generaciones.
Un grito de auxilio por la supervivencia de la mar

Más allá de la importancia que supone recibir los 40.000 euros del premio, que Ángel Batalla confirma que irán destinados por entero a «reforzar y ampliar las instalaciones», los pescadores ven en el galardón una oportunidad de visibilización. El Patrón Mayor ha querido recordar con firmeza la dimensión global de este logro: «Es un orgullo para nosotros recibir esta distinción. La sentimos como un reconocimiento no solo a nuestra cofradía, sino a todas las cofradías de pescadores, tanto las de Asturias como las de España, que hay unas 200″.
Además, el veterano marinero aprovecha el inmenso escaparate mediático para lanzar una seria y descarnada advertencia sobre el futuro de su profesión: «Lo que lamento profundamente es que no hay relevo generacional, no sé cuánto duraremos en pie». Y es que actualmente solo cuentan con diez barcos activos en Llanes. El sector, dice, implica mucho sacrificio y necesita un empuje: «entre la burocracia, los cupos y las vedas continuas, hay mucha gente que tira la toalla. Necesitamos un poco de ayuda».

A pesar de las marejadas burocráticas y la incertidumbre que ensombrece el futuro de la pesca, el Premio Pueblo Ejemplar 2026 se alza como el faro necesario para recordar que el mar sigue siendo el corazón latente de Llanes. La visita de la Familia Real en Llanes no solo será una jornada de celebración institucional; será el impulso definitivo para que el mundo vuelva la mirada hacia el puerto, reconociendo el valor indomable de un oficio que se niega a dejar morir su historia.
Guía para sentir el Llanes marinero
Para los viajeros que buscan descubrir el alma que ha hecho a esta villa merecedora del premio, Llanes ofrece una ruta imprescindible de sensaciones y paisajes. Te proponemos un itinerario por el Llanes marinero similar al de la visita de los Reyes el 24 de octubre, pero a tu ritmo:
1. Pasea entre el arte y las olas del puerto
Recorre el espigón llanisco y siéntate a disfrutar de los colores y formas de los Cubos de la Memoria. Es una de las postales artísticas más singulares del norte de España y un símbolo inconfundible de Llanes.
2. Asómate al balcón del mar
Sube al emblemático Paseo de San Pedro, camina por su alfombra verde natural que bordea los acantilados de la villa y que ofrece una panorámica espectacular del casco histórico, la playa de El Sablón y la Sierra del Cuera.
3. Vive una subasta en la rula
Cuando los barcos regresan al puerto se inicia el trasiego de la tradicional subasta del pescado, un espectáculo auténtico del Llanes marinero que te hará conocer desde dentro parte de la jornada habitual de los pescadores llaniscos. Suele comenzar alrededor de las 16:30 horas de lunes a viernes, aunque depende del momento en que los últimos barcos hayan terminado su jornada de faena y descarguen sus capturas.
4. Saborea el Cantábrico
La gastronomía local es el reflejo directo del esfuerzo de la Cofradía. Ninguna visita a Llanes está completa sin sentarse a probar sus pescados o mariscos de temporada. La Taberna Marinera de El Bálamu es una gran opción para disfrutar de una buena comida junto al puerto.











